A medida que el Imperio romano se expandía más hacia el este, anexionando territorios que una vez fueron del dominio de los partos, las legiones de Mesopotamia, Capadocia y Arabia fueron llamadas para salvaguardar estos territorios recientemente adquiridos. Mesopotamia tenía dos legiones permanentes, la I Parthica y la III Parthica; Capadocia era la base de operaciones de la XII Fulminata y de la XV Apollinaris; mientras que la III Cyrenaica estaba estacionada en Arabia.
El antiguo territorio de Mesopotamia se encuentra entre los ríos Tigris y Éufrates, el antiguo Creciente Fértil. Durante el período de la República romana tardía y a principios del Imperio romano, la región estaba controlada por los partos y contenía varias ciudades prósperas: Edesa, Carras y Nísibe (también dado como Nísibis). En el año 53 antes de Cristo, la batalla de Carras mostró cuán efectivas eran las artes militares de los partos; este fue uno de los peores desastres militares en la historia romana. En el año 114 después de Cristo, el emperador romano Trajano (reinó del 98 al 117 después de Cristo) logró invadir Armenia y la Alta Mesopotamia, capturando la ciudad de Ctesifonte y anexando ambos territorios. Aunque había anexado ambos exitosamente, otro levantamiento judío, el decaimiento del ánimo de las tropas y la enfermedad lo obligaron a retirarse. Murió poco tiempo después. Su sucesor, Adriano (reinó del 117 al 138 después de Cristo), hizo la paz con los partos y dejó las provincias en manos de reyes vasallos.
El emperador Septimio Severo (reinó del 193 al 211 después de Cristo) finalmente anexó Mesopotamia durante su campaña parta del año 198 después de Cristo Él vio la adquisición como un baluarte para las provincias orientales. A diferencia de otras provincias, Mesopotamia tenía un gobernador nombrado por el emperador, no por el Senado romano. Para su defensa se crearon específicamente dos legiones: la Legio I Parthica y la Legio III Parthica. Aunque algunos historiadores argumentan que los legionarios fueron reclutados en Macedonia y Tracia, otros creen que fueron reclutados en Oriente. Después de su asalto fallido en Hatra, Severo dejó a las dos legiones para que protegieran a Mesopotamia.
La Legio I Parthica (emblema: centauro; signo de nacimiento: Capricornio) tenía su base en Singara. Tal y como las otras legiones de la campaña, esta legión participó en el saqueo de Ctesifonte. La Legio III Parthica (emblema: centauro; signo de nacimiento: Capricornio) estaba estacionada en Resaina (también denominada Resaena o Resena) a lo largo del río Jabur (a veces escrito Habor o Habur). Aunque estuvo estacionada fuera de Roma durante la mayor parte de su existencia, una tercera legión, la Legio II Parthica, también fue creada y participó en Oriente. Poco se sabe sobre las actividades de la I Parthica y de la III Parthica debido a la falta de evidencia literaria disponible. La I Parthica sirvió bien al imperio, por lo que obtuvo títulos honorarios tales como Severiana, Antoniniana Severiana, Alexandriana y Philippiana. La III Parthica participó especialmente en las guerras de Macrino (reinó del 217 al 218 después de Cristo) y de Gordiano III (reinó del 238 al 244 después de Cristo).
La región se mantuvo como un lugar de amarga disputa entre los romanos y los persas. En el año 260 después de Cristo, el rey Sapor I (reinó del 240 al 270 después de Cristo) del Imperio sasánida (244 – 651 después de Cristo) invadió la provincia, al derrotar y capturar al emperador Valeriano (reinó del 253 al 260 después de Cristo) cerca de Edesa. Valeriano había intentado negociar un acuerdo de paz; sin embargo, fue capturado y llevado lejos para más tarde ser despellejado y curtir su piel. El hijo del emperador y coemperador Galieno (reinó del 260 al 268 después de Cristo) asumió el trono.
Un siglo después, en el 360 después de Cristo, el rey Sapor II (reinó del 309 al 379 después de Cristo) sitió Singara, la base de la I Parthica. Después de varios días de asedio, tras franquear los muros de la ciudad, Sapor entró. El historiador Stephen Dando‑Collins en su libro Legiones de Roma argumenta que, después de la caída de Singara, la mayor parte de los hombres de la I Parthica y de la I Flavia fueron capturados y llevados lejos en cadenas para convertirse en esclavos; sin embargo, cierta evidencia muestra que la I Parthica todavía existía en el siglo IV después de Cristo en Constantía. Los persas avanzaron hacia Bezabde, la cual estaba guarecida por las legiones romanas II Parthica, II Flavia y II Armenia. La III Parthica también cayó en manos de Sapor II y pudo haber sido destruida; sin embargo, hay evidencia de que posteriormente estuvo estacionada en Apatna en Osroena (también denominada Osroene). El emperador Joviano (reinó del 363 al 364 después de Cristo) estuvo de acuerdo con las exigencias de los persas y en el 363 después de Cristo se retiró de Mesopotamia. Dando‑Collins escribió que como parte de la capitulación, Joviano entregó a Sapor cinco provincias en Mesopotamia y cedió 15 fortalezas, incluidas las de Nísibe y Singara.
La provincia de Capadocia estaba situada en Anatolia Centro‑Oriental y era vital por su proximidad al mar Negro y a las montañas del Cáucaso. Aunque era un reino independiente, este había sido gobernado por un hombre nombrado por Roma desde la época de Marco Antonio (83-30 antes de Cristo) y posteriormente Augusto (reinó del 27 antes de Cristo al 14 después de Cristo), hasta que en el año 17 después de Cristo fue depuesto por el emperador Tiberio (14-37 después de Cristo) cuando la región se convirtió en provincia romana. Hay quienes cuestionan la fecha exacta de la anexión. Dando‑Collins afirma que esta fue anexada en el 71 después de Cristo por Vespasiano (reinó del 69 al 79 después de Cristo), no por Tiberio. El historiador romano Suetonio (en torno a 69 – en torno a 130/140 después de Cristo) está de acuerdo con la fecha de anexión por Tiberio. En su obra Vidas de los doce Césares escribió que Tiberio disciplinó a los reyes extranjeros de quien sospechaba mala voluntad hacia Roma: «algunos como al germano Marobodo, al tracio Rascuporis y al capadocio Arquelao, cuyo reino redujo incluso a la categoría de provincia» (Trad. Rosa M.ᵃ Agudo Cubas, Tomo I, página 335).
La importancia de la provincia se demostró cuando sirvió de base para la invasión de Armenia en el 58-63 después de Cristo durante la campaña de Gneo Domicio Corbulón. Corbulón había servido como gobernador de Capadocia y de Galacia. Vespasiano puso en Capadocia a la Legio XII Fulminata y a la Legio XV Apollinaris.
La Legio XII Fulminata
Aunque se cuestionen sus orígenes exactos, la Legio XII Fulminata (emblema: rayo; signo de nacimiento: Capricornio) pudo haber sido formada por Julio César (100-44 antes de Cristo) para su campaña contra los helvecios en sus guerras de las Galias. Debido a que las legiones del Ejército romano durante la época de César eran conocidas por un número, no por un nombre, a menudo había legiones con el mismo número; Octaviano y Marco Antonio tenían ambos una legión duodécima. La legión de Octaviano estuvo con él en Egipto y fue parte de su ejército permanente (muchos consideran que su legión pudo haber sido reconstituida de la antigua legión duodécima de César). Para el reinado del emperador Claudio (reinó del 41 al 54 después de Cristo), la duodécima tenía su base en Siria. Por desgracia, la legión tuvo el infortunio de participar en dos de las derrotas principales de Roma: la rendición de Peto, propenso a exceso de confianza, en el año 62 después de Cristo en Armenia y el asalto fallido de Galo en Jerusalén.
En el 62 después de Cristo, Armenia fue invadida por los partos. Afirmando que él sólo necesitaría dos legiones en Armenia, la IV Scythica y la XII Fulminata, el comandante Cesonio Peto, seguro de sí mismo, entró en Armenia y estacionó su ejército en Rhandeia para el invierno. Desafortunadamente para Peto y sus legiones, el ejército parto rodeó el campamento y comenzó un asedio. Después de recibir una petición de Peto, Corbulón reunió una fuerza de socorro, pero no antes de que Peto firmara un acuerdo vergonzoso con los partos que exigía que los romanos salieran de Armenia. En sus Anales, Tácito relata la derrota:
y las otras debilitadas por las muchas licencias que sin consideración ni tiento había dado a la gente de guerra, hasta que tuvo aviso que Vologeso se le venía acercando con grueso y terrible ejército. Con esto hace llamar a la legión doce, y donde esperaba ganar fama de haber aumentado su ejército, no hizo otra cosa que mostrar cuán deshechas y flacas estaban las legiones.
Tácito. Los Anales. (Traducidos por Carlos Coloma; Tomo II, Libro 15, página 196/370.)
Al añadir la V Macedonica y la XV Apollinaris a sus propias legiones, Corbulón fue capaz de negociar un nuevo tratado desde una posición de fuerza: Partia se retiraría de Armenia.
Posteriormente, la legión regresó a Siria y tenía su base en Rafanea (también denominada Ráfana). Tras la gran revuelta judía del 66 después de Cristo, el gobernador de Siria, Cesto Galo, avanzó con la duodécima a Jerusalén sólo para ser obligado a tomar la retirada. Debido al número reducido de sus efectivos, Vespasiano rechazó utilizar la legión; sin embargo, su hijo Tito empleó la duodécima conjuntamente con la III Cyrenaica, la X Fretensis, la V Macedonica y la XV Apollinaris en el asedio de Jerusalén.
Tras el asedio, la legión fue enviada a Melitene (actual Malatya) a orillas del Éufrates. Hay fuentes que afirman que la legión participó en la supresión de la rebelión de Bar Kojba de 132 a 135 después de Cristo y después, en el año 193 después de Cristo apoyó a Septimio Severo contra el reclamante Pescenio Níger. Otras fuentes posicionan a la legión luchando contra Sapor I y su invasión del 252 después de Cristo mientras capturaba Satala. La legión permaneció en Melitene durante el siglo IV después de Cristo
Legión XV Apollinaris
Tal y como otras legiones, el origen de la XV Apollinaris (emblema: grifo; signo de nacimiento: Capricornio) es un misterio. El historiador Dando‑Collins le acredita su fundación en el año 54 antes de Cristo a Julio César y sus guerras de las Galias. La decimoquinta legión de Octaviano posiblemente fue reconstituida a partir de la antigua legión de César. El nombre ‘Apollinaris’ sugiere que este deriva del dios favorito de Octaviano, Apolo. Durante el período imperial, la legión estuvo estacionada en Panonia, al tiempo que participaba en la ofensiva romana durante la rebelión de Panonia del 6 al 9 después de Cristo En el 14 después de Cristo, la decimoquinta conjuntamente con la legión VIII Augusta y la legión IX Hispana organizaron una revuelta, que luego fue contenida por Druso (14 antes de Cristo a 23 después de Cristo), el hijo de Tiberio. Tácito escribió sobre el amotinamiento:
Duraba todavía el espanto de la ira celeste: que no había otro remedio para tantos trabajos que desamparar aquellos infelices y contaminados alojamientos, para irse cada legión a sus presidios de invierno. La octava fue la que partió primero: tras ella la quincena.
Tácito. Los Anales. (Traducidos por Carlos Coloma; Tomo I, Libro 1, página 27/303.)
En el 62-63 después de Cristo, la legión fue transferida al este. Durante el desencadenamiento de la rebelión judía, Tito se llevó a la decimoquinta a Siria donde se unió a la V Macedonica y a la X Fretensis. La legión participó en la invasión de Galilea y en el ataque a Jotapata (también denominada Yodfat o Yodefat). Después de que Vespasiano fue proclamado emperador, las cohortes de la legión apoyaron al comandante romano Macrino en su marcha hacia Italia. El resto de la legión sirvió en la marcha contra Jerusalén.
Posteriormente, la decimoquinta regresó a Panonia, donde participó en las guerras dacias de Trajano y posiblemente en sus guerras partas. Subsecuentemente, la legión fue enviada a Satala en Capadocia, donde reemplazó a la XVI Flavia. En el 135 después de Cristo, al final de la segunda rebelión judía, los guerreros de los alanos y de los sármatas aprovecharon la oportunidad y se pusieron en marcha. Flavio Arriano, gobernador de Capadocia, repelió la invasión de la Baja Armenia con la decimoquinta y la XII Fulminata. En el 175 después de Cristo, la legión participó en las guerras del Danubio del emperador Marco Aurelio (reinó del 161 al 180 después de Cristo) y permaneció leal al emperador durante la rebelión de Avidio Casio. La decimoquinta permaneció en Satala durante el siglo IV después de Cristo
En el año 106 después de Cristo, la provincia romana de Arabia Pétrea fue anexada sin oposición por el gobernador sirio, Cornelio Palma. La nueva provincia estaba compuesta por lo que hoy es Jordania y Siria Meridional e incluía las ciudades de Bostra (o Busra; la capital), Gerasa (o Jerash o Gerasha) y Petra. Anteriormente estacionada en Egipto, la Legio III Cyrenaica fue transferida a Arabia, donde reemplazó a la VI Ferrata.
En el 31 antes de Cristo, en la batalla de Accio, la III Cyrenaica (emblema: ¿Júpiter?; signo de nacimiento: ¿Capricornio?) estaba bajo el comando de Lucio Pinario Escarpo, un aliado de Marco Antonio. Su nombre indica que fue formada por Antonio en Cirenaica en el norte de África. Dando‑Collins escribe que la legión se rindió a Octaviano en Accio. Posteriormente, la legión se hizo parte de las veintiocho legiones permanentes de Octaviano y fue puesta bajo Cornelio Galo que la utilizó para contener a Egipto, estacionándola después en Nicópolis con la XXII Deiotariana. La legión estuvo involucrada en la anexión de Arabia donde se cree que se reclutaron muchos de sus legionarios sólo para ir de regreso temporalmente a Egipto.
En el 63 después de Cristo, la tercera estaba con Corbulón y durante la primera rebelión judía estuvo involucrada en el asedio de Jerusalén bajo el comando de Tito. Después de haber servido como una de las legiones de las guerras partas en la campaña de Trajano del 113 al 114 después de Cristo, para el 140 después de Cristo, su base permanente fue en Bostra. Tal y como otras legiones de la región, esta pudo haber participado en la ofensiva romana contra Sapor I y la reina Zenobia de Palmira. Hay algo de evidencia de que estuvo con Galieno y su campaña contra los alemanes en el 258 después de Cristo Permaneció en Bostra hasta pasado el siglo IV después de Cristo