Esparta fue una de las ciudades-Estado griegas más importantes de las épocas arcaica y clásica, y fue famosa por su destreza militar. Los profesionales y bien entrenados hoplitas espartanos, con sus distintivos mantos rojos, pelo largo y escudos adornados con la letra lambda, probablemente fueron los mejores y más temidos luchadores en Grecia, luchando con distinción en batallas claves como las Termópilas y Platea a principios del siglo V antes de Cristo La ciudad también estuvo en constante rivalidad con las otras principales ciudades griegas de Atenas y Corinto, y se involucró en dos conflicto prolongados y enormemente dañinos, la Guerra del Peloponeso de a mediados y finales del siglo V antes de Cristo y la Guerra de Corinto de principios del siglo IV antes de Cristo
En la mitología griega, el fundador de la ciudad fue Lacedemonio, un hijo de Zeus, quien otorgó su nombre a la región y el nombre de su esposa a la ciudad. Esparta fue un importante miembro de las fuerzas griegas en la Guerra de Troya. De hecho, el rey espartano Menelao instigó la guerra después de que el príncipe troyano Paris raptara a su esposa Helena, ofrecida a Paris por la diosa Afrodita como premio por elegirla a ella en un concurso de belleza con sus compañeras diosas, Atenea y Hera. Se decía que Helena era la mujer más hermosa de Grecia, y las mujeres espartanas en general gozaban no solo de una reputación por su belleza pero también por su independencia.
Esparta estaba ubicada en el fértil valle del Eurotas de Laconia al sureste del Peloponeso. El área fue asentada por primera vez en el periodo Neolítico y un importante asentamiento se desarrolló en la Edad de Bronce. Sin embargo, la evidencia arqueológica sugiere que la misma Esparta fue un nuevo asentamiento creado a partir del siglo X antes de Cristo.
A finales del siglo VIII antes de Cristo, Esparta subyugó la mayor parte de la vecina Mesenia y su población fue hecha para servir los intereses espartanos. Así, Esparta llegó a controlar alrededor de 8,500 km2 de territorio, convirtiéndola en la polis o ciudad-Estado más grande en Grecia y un jugador importante en las políticas griegas. Los poblados conquistados de Mesenia y Laconia, conocidos como perioikoi (periecos), no tenían derechos políticos en Esparta y eran frecuentemente hechos a servir en el ejército espartano. Un segundo e inferior grupo social eran los ilotas, trabajadores agrícolas semi-esclavizados que vivían en las fincas de propiedad espartana. Intermediarios entre los ilotas y los perioikoi eran los ilotas liberados o neodamōdeis. Los ciudadanos espartanos no se dedicaban a las actividades agrícolas, sino dedicaban su tiempo en el entrenamiento militar, cacería, guerra y la política. Los ilotas podían mantener un porcentaje del producto que cultivaban, pero también eran regularmente purgados para mantenerlos firmemente en su lugar social, además de que podían ser reclutados en deberes militares en tiempos de guerra.
La relación entre los ciudadanos y los ilotas siempre fue incómoda, en ocasiones había levantamientos, notablemente en el siglo VII antes de Cristo, la cual contribuyó a la derrota de Esparta contra Argos en Hisias en el año 669 antes de Cristo Esparta se vengó de Argos en el 545 antes de Cristo pero perdió una batalla con Tegea poco después. Esta inestabilidad en la región provocó la creación de la Liga del Peloponeso (alrededor de 505 - 365 antes de Cristo) que agrupaba a Corinto, Elis, Tegea y otros estados (pero nunca Argos), donde cada miembro juraba en tener los mismos enemigos y aliados que Esparta. La membresía a la Liga no necesitaba el pago de tributo a Esparta sino la provisión de tropas. La Liga le permitiría a Esparta establecer su hegemonía y dominar el Peloponeso hasta el siglo IV antes de Cristo En adición a la política local, desde el siglo VI antes de Cristo, Esparta empezó a expandir sus horizontes al, por ejemplo, crear una alianza con Creso de Lidia y enviar una expedición contra Polícrates de Samos en el alrededor de 525 antes de Cristo
Esparta, bajo Cleómenes I (alrededor de 520 - 490 antes de Cristo), derrocó a los tiranos de Atenas pero la democracia resultante puso fin a cualquier ambición espartana en la ciudad. Esparta fue, sin embargo, un aliado de Atenas en la defensa de Grecia contra la invasión del rey persa Jerjes, y luchó con distinción en las Termópilas en el 480 antes de Cristo, y en Platea un año después. Desde el 480 hasta el 460 antes de Cristo, rivalidades regionales y revueltas por los ilotas dañaron a Esparta, y lo peor iba a seguir cuando la rivalidad con Atenas desembocó en la Guerra del Peloponeso, desde el alrededor de 460 al 446 antes de Cristo, y nuevamente desde el 431 al 404 antes de Cristo Estas guerras fueron dañinas para ambos lados pero Esparta, con ayuda persa, finalmente ganó el conflicto cuando Lisandro destruyó la flota ateniense en Egospótamos en el 405 antes de Cristo Sin embargo, la posición de Esparta como la ciudad-Estado número uno en Grecia fue de corta duración.
Las continuas ambiciones espartanas en el centro y norte de Grecia, Asia Menor y Sicilia llevaron nuevamente a la ciudad a otro prolongado conflicto, la Guerra de Corinto, contra Atenas, Tebas, Corinto y Persia desde el 396 hasta el 387 antes de Cristo El resultado del conflicto fue la "Paz del Rey" donde Esparta cedía su imperio (del cual carecía del aparato burocrático necesario para gestionarlo adecuadamente) al control persa, pero Esparta se quedó para dominar Grecia. Sin embargo, intentando aplastar a Tebas, Esparta perdió la crucial Batalla de Leuctra en el 371 AEC contra el brillante general tebano Epaminondas. Luego, Tebas anexó partes de Mesenia y Esparta se convirtió en una potencia de segunda clase.
Después de retar brevemente el control macedonio en el siglo III antes de Cristo y ser asediada por Pirro en el 272 antes de Cristo, Esparta nunca recuperó su antigua gloria y se vio obligada a unirse a la Liga Aquea en el 195 AEC. Bajo control romano, Esparta le fue permitido abandonar la Liga en el 147 antes de Cristo lo que provocó la Guerra aquea. No obstante, como una ciudad libre en el mundo romano las cosas mejoraron para Esparta, y la ciudad gozó de buenas relaciones con sus conquistadores, pero el fin llegó finalmente para Esparta en el 396 después de Cristo cuando el rey visigodo Alarico saqueó la ciudad.
El sistema político espartano fue inusual en el hecho de que tenía dos reyes hereditarios de dos familias separadas. Estos monarcas fueron particularmente poderosos cuando uno de ellos lideraba al ejército en campaña. Los reyes también eran los sacerdotes de Zeus y se sentaban en el consejo de ancianos conocido como la gerusía. Este consejo consistía en 28 hombres mayores de 60 años que mantenían la posición de por vida. La gerusía dirigió la asamblea ciudadana, probablemente proponiendo cuestiones sobre las que votar, y era también el más alto tribunal en Esparta. La asamblea (Ekklēsia) se reunía una vez al mes y estaba abierta a todos los ciudadanos que votaban con el simple hecho de gritar. También existió un comité ejecutivo de cinco éforos (ephoroi) elegidos por sorteo del cuerpo ciudadano, que solo podían servir por un máximo de un año y no eran elegibles para cargo futuro. Dos de los éforos también acompañaban a uno de los reyes en campaña. No se sabe con certeza como interactuaron estos diferentes elementos políticos, pero claramente era necesario cierto grado de consenso para que el aparato estatal funcionara. También explicaría la reputación de Esparta de ser un estado conservador lento para tomar decisiones en política exterior.
Como todas las sociedades griegas, Esparta era dominada por los ciudadanos varones y los más poderosos de ellos provenían de un selecto grupo de familias. Estos eran la aristocracia terrateniente, y después de las posteriores reformas atribuidas a Licurgo en el siglo VI antes de Cristo (o incluso antes), los ciudadanos no podían dedicarse a actividades agrícolas - este era el trabajo de los ilotas - sino tenían que dedicarse al entrenamiento atlético y militar y la política. Los ilotas no podían poseer propiedades, y por ende no podían aspirar a convertirse en ciudadanos plenos; esta carencia de movilidad social regresaría para perseguir a Esparta en siglos posteriores. Reducidos por guerras constantes en los siglos V y IV antes de Cristo, los hoplitas espartanos (homoioi) se volvieron peligrosamente pequeños en número (de 8,000 en el 490 antes de Cristo a 700 en el 371 antes de Cristo), tanto así, que soldados no espartanos tuvieron que ser reclutados cuyas lealtad e interés en las ambiciones de Esparta eran cuestionables
Las mujeres en Esparta tenían mejor suerte que en otras ciudades-Estado griegas. En Esparta podían poseer propiedad las cuales obtenían a través de dotes y herencias. De hecho, las mujeres se convirtieron entre los miembros más ricos de la sociedad, ya que sus hombres morían en las diferentes guerras, y eventualmente controlaron 2/5 de la tierra espartana. En adición, las mujeres espartanas también podían moverse con razonable libertad, podían disfrutar del atletismo (al desnudo como los hombres), e incluso beber vino. Todas estas libertades hubieran sido inaceptables en otras poleis griegas.
Había extranjeros (xenoi) en la sociedad espartana, pero estos no eran tan bienvenidos como en otras ciudades, y aquellos que llegaron a vivir en Esparta fueron, en ocasiones, expulsados forzosamente por sus, demasiado sospechosos y paranoicos, anfitriones.
Para todos los ciudadanos espartanos había un fuerte énfasis en el entrenamiento militar y la vida frugal, en comedores comunales donde la comida simple como harina de cebada, queso, higos y vino eran la norma. Desde la edad de siete años, los varones tenían una educación militarista conocida como la agōgē donde eran separados en grupos y vivían en cuarteles. Estos jóvenes practicaron un riguroso entrenamiento militar y atlético el cual se hacía más demandante a partir de la edad de 20 años, cuando se unían a los comedores comunales (syssition), y en donde frecuentemente formaban relaciones homoeróticas con ciudadanos más viejos y experimentados. Este duro entrenamiento resultaba en un ejército hoplita profesional capaz de maniobras de batalla relativamente sofisticadas, lo cual los hizo temidos a través de Grecia; un hecho quizá evidenciado por la notable carencia de fortificaciones en Esparta por la mayor parte de su historia.
Una característica peculiar de los espartanos y su ejército fue la gran importancia dada a los temas religiosos. Como Heródoto lo describe, ellos "consideraban las cosas de los dioses con más peso que las cosas de los hombres". Sacrificios antes y después de la batalla eran una característica común de la guerra griega en general pero el ejército espartano los tomó al siguiente nivel, por ejemplo, sacrificando antes de cruzar un río, e incluso se abstenían de movilizar el ejército si se estaba celebrando una importante festividad religiosa. Unos famosos momentos en donde los espartanos pusieron la religión sobre la guerra, incluso sobre una crisis nacional, fueron Maratón y las Termópilas durante las Guerras médicas. En la primera, los espartanos llegaron demasiado tarde para participar, y en la segunda solo movilizaron una fuerza simbólica ya que se sintieron obligados a primero celebrar la festividad de las Carneas en honor a Apolo.
El ejército hoplita espartano, sin embargo, demostró al resto de Grecia el camino hacia un mayor profesionalismo militar; y considerando la icónica imagen de los intrépidos y disciplinados hoplitas con mantos rojos y escudos estampados con la letra lambda, para los griegos, los admiradores romanos e incluso a los cinéfilos del siglo XXI, esto es Esparta.