Garuda es una criatura alada de la mitología hindú que combina rasgos de águila y humanos. Es el vehículo (vahana) de Visnú, en cuyo estandarte también aparece. Garuda representa el nacimiento y el cielo, y es el enemigo de todas las serpientes. En el arte indio, fue adquiriendo poco a poco una forma más humana a lo largo de los siglos, hasta que solo conservó sus alas. Sin embargo, en Camboya conserva aún hoy las grandes garras y el pico de aspecto feroz de un ave rapaz. Es un símbolo nacional tanto de la India como de Indonesia y Tailandia.
Las tradiciones presentan a Garuda como una criatura mitológica que tiene torso y brazos de hombre y alas, cabeza, pico y garras de un águila o un buitre. Su cuerpo es de color dorado, sus alas son rojas y su rostro es blanco. También se lo conoce como el «rey de las aves» (Khagesvara), como «el que tiene plumas hermosas» (Suparna), como «el de cuerpo dorado» (Suvarnakaya) y como «el devorador» (Nagantaka). Este último nombre hace referencia a su papel como enemigo de todas las serpientes, que simbolizan la muerte y el inframundo. En contraposición a estas, Garuda representa el nacimiento y el cielo; además, también está asociado con el sol y el fuego.
La esposa de Garuda es Unnati (o Vinayaka en otras versiones) y su hijo es Sampati, otro pájaro mítico y aliado de Rama. Garuda es hijo de Kasyapa y Vinata (o también Tarksya en otras versiones). Fue tras la disputa de su madre con su coesposa Kadru, la reina de las serpientes, cuando Garuda adquirió su aversión por estas criaturas.
En el Bhagavata Purana se narra una leyenda en la que Garuda lucha contra la temible serpiente de muchas cabezas, Kaliya. Desde hacía mucho tiempo, se dejaban ofrendas para las serpientes durante los primeros días de cada mes, y las serpientes le entregaban una parte de esa ofrenda a Garuda. Sin embargo, en una ocasión, Kaliya, creyéndose a salvo de Garuda gracias a su terrible veneno, se quedó con todas las ofrendas para sí mismo. Molesto por esta impertinencia, Garuda atacó a Kaliya y lo golpeó con sus alas con tanta fuerza que este se escondió en un remanso del río Kalindi. Allí, Kaliya estaba a salvo porque el sabio Saubhari había maldecido en una ocasión a Garuda por robar demasiados peces del río y, si volvía a entrar en sus aguas, moriría al instante. Sin embargo, Kaliya recibiría más tarde su merecido cuando Krishna se zambulló en el remanso y lo castigó pisoteando cada una de sus numerosas cabezas.
En el Mahabharata, Garuda se come a los hombres malvados. En un episodio, se tragó a un brahmán y a su esposa, pero el sacerdote le quemó de tal manera la garganta que se vio obligado a escupir a la pareja.
En el que quizá sea el episodio más famoso de la mitología hindú en el que aparece Garuda, el pájaro gigante intentó robarles a los dioses el sagrado amrta o «agua de la vida». Indra no tardó en descubrirlo y, poco convencido por el pretexto de Garuda de que necesitaba el amrta como rescate para liberar a su madre de las garras de Kadru, se enfrentó al pájaro gigante en una batalla épica. El poderoso Indra perdió su famoso rayo en el enfrentamiento, pero finalmente logró recuperar el amrta.
En otra historia, Garuda acudió en ayuda de un gorrión del que se había aprovechado el Océano. El gorrión había puesto sus huevos en la playa, pero el Océano se los llevó con sus olas. Tras suplicar en vano que le devolvieran los huevos, el gorrión picoteó el borde del Océano para animarle a que devolviera lo que no le pertenecía. Este decidido gorrión se hizo famoso por su persistencia y acabó llamándole la atención a Garuda, quien, como rey de las aves, sintió compasión y amenazó al océano con que, si no devolvía los huevos, él mismo lo atacaría sin cesar. El océano cedió y le devolvió los huevos al siempre agradecido gorrión.
Garuda aparece a menudo en representaciones escultóricas de Visnú (Garudasana Vishnu), especialmente en columnas como la columna de Eran, del siglo V después de Cristo, situada en Madhya Pradesh, que cuenta con dos figuras de Garuda, inusualmente con cabezas humanas en lugar de las típicas de águila. También se cree que la columna de arenisca de 6,5 metros de altura de Besnagar, que data al menos del siglo I antes de Cristo, estuvo coronada en su día por una figura de Garuda.
En el arte nepalí, Garuda suele tener rostro de joven y a menudo lleva sus alas a modo de capa. El ejemplo completo más antiguo procede de Cangu Narayana y data de los siglos VI-VII después de Cristo En Camboya, donde a Garuda se le conoce como Kruth, tiene un torso humano y unos temibles pies con garras. En cada mano sujeta una serpiente y es una figura habitual en la escultura arquitectónica, sobre todo en Angkor, pero también aparece con frecuencia como soporte de madera en las esquinas de los tejados de los templos.